domingo, 2 de septiembre de 2012

BBVA: Cuando la filosofía es un problema


Tener una filosofía está muy bien, una manera de hacer que te guía, que te orienta, que te diferencia. El problema es cuando esta filosofía se transforma en un dogma inquebrantable. Entonces te nubla la visión, te hace perder el norte, la objetividad y te impide mejorar.

El Barça tiene una filosofía de juego y de club muy definida. Una filosofía que le ha dado grandes resultados en los últimos años pero que, en mi opinión, amenaza con volverse en su contra. El otro día frente al Madrid “la culerada” hablaba de que se había merecido ganar, de que se tuvieron ocasiones para remontar un partido que parecía perdido, de que con 10 se había logrado tener más posesión… Que el Madrid tuviera 4 o 5 para sentenciar salvadas in extremis por Valdes –ese gran olvidado- no cuenta, que mantuvieses la posesión frente a un equipo que nunca ha querido disputártela –no al menos como medio- no cuenta, que tus hombres más profundos fueran tus dos laterales tampoco. ¡El Barça mereció ganar y de 4 como mínimo!

No malinterpretemos, yo soy entrenador y mañana empiezo la temporada y mis jugadores les voy a pedir que mantengan la posesión del balón, que sumen efectivos al ataque, que junten líneas y presionen. Creo, sinceramente, que el estilo de juego que más puede acercarse a la perfección es el del Barcelona. Ahora bien, de allí a decir que es el único y que todo lo demás es no jugar bien o antifútbol hay un trecho muy largo. Se ha llegado a un punto en que la idea del Barcelona se ha incrustado en la manera de pensar del propio aficionado. Hemos pasado del “uii pero hay que meter 2 más porque sino luego sufriremos…” a “joder, es que defienden con todo” (solo faltaría que los dejaran pasar).

El otro día el Barcelona estuvo jugando a 40 metros de la portería de Casillas. Por mucha posesión que tengas al final del día si no chutas, no marcas y a 40 metros es más difícil que a 16. “¡El Barça jugó bien, mantuvo la posesión!” me dirán algunos y yo les diré que no. Para mí jugar bien es cumplir con una serie de objetivos que se “deducen” de tu idea de juego. ¿Logró tener el Barça sus jugadores cerca del arco rival y por delante o a la misma altura que el balón? NO. ¿Logró el Barça evitar las opciones de gol atacantes gracias al uso de la posesión como herramienta defensiva? NO. ¿Logró el Barça tener un buen número de oportunidades de gol? No, porqué 3 no es un buen número. Entonces si tu juego posicional no se manifiesta, si para marcar tienes que lograr filtrar un pase a la espalda de los defensores que aprovecharan tus laterales tras correr ¡70 metros! y encima el rival tiene diversas ocasiones para sentenciar y lograr un resultado de escándalo ¿cómo puedes decir que has jugado bien?

No hace mucho pensaba que el Madrid quedaría muy malherido “espiritualmente” cuando Mourinho marche pues abandonaron su identidad. Pero cada día estoy más convencido que el Barcelonismo sufrirá un gran revés cuando termine está brillante etapa. Y es que no se podrá vivir eternamente de los goles de Messi, los acelerones de Iniesta y la siempre imperturbable calma de Xavi. Y si cuando llegue el día hay que variar un poco la filosofía, ¿qué pasará? 

sábado, 1 de septiembre de 2012

¡Qué apostamos! Mis reflexiones sobre la #leydeljuego


Hace muchos años se produjo una reforma educativa que podemos calificar, como mínimo, de rara. Se paso de la EGB a la ESO en un intento de hacer que las clases ganasen en práctica y que los estudiantes pudiesen escoger las cosas que les motivaban. No entraré a valorar si funcionó, o no. Ahora, sí que valoraré que este sistema se había intentado implantar previamente en otros países europeos y los resultados no estuvieron a la altura. ¿Por qué se copió un modelo que se sabía que no terminaba de funcionar? #Spainisdifferent

En cualquier caso nuestros estimados gobernantes decidieron que había llegado la hora de regular el sector del juego online. Eso es bueno si puede mandar ciertos impuestos a las arcas –aunque luego algún corrupto se los pula- y si protege al usuario delante de los abusos a los que constantemente les someten las casas de apuestas –tengo entendido que varios compañeros han visto sus cuentas en Bwin.es cerradas por no serle rentables a la casa-. Al igual que cuando había que reformar nuestro sistema educativo, podíamos mirarnos en distintos espejos… por supuesto no íbamos a escoger el británico con décadas de experiencia a las espaldas y demostrando que funcionaba y ponía contentos a todos… ¿para qué? Mejor fijarnos en Francia y crear un sistema cerrado y confuso.

No os explicaré de nuevo lo que probablemente hayáis leído 50 veces, solo comentar lo triste que me parece que se redacte una ley que tarda meses y meses en entrar en vigor y nadie es capaz de clarificar el punto más importante, la tributación. ¿De verdad no se contrataron un par de expertos para asesorar a los redactores? Me parece surrealista que nadie se diese cuenta de que algo en ese texto no terminaba de ser claro.

En fin, se inicio un movimiento ambicioso, revuelta en twitter, los apostantes hicieron del #huelgadeapuestas un TT. ¡¡Genial!! Ahora nos escucharan, cambiaran la ley y… a la semana siguiente –o incluso día siguiente- el 50% de los huelguistas estaban apostando. Todo el mundo tiene derecho a hacer lo que quiera; secundar la huelga, decir que sí y luego no, decir que no y luego sí, decir que no y realmente no secundarla… Somos libres. Eso sí quiero lanzar la siguiente reflexión. Si con las apuestas que en la mayoría de casos no son nuestra principal fuente de ingresos y que, por tanto, podemos prescindir de ellas no somos capaces de prolongar nuestra protesta, como lo haremos cuando haya “en stake” mucho más. Es decir, hay una reforma laboral, ¡TODOS A LA HUELGA! Si no somos capaces de protestar “en serio” con las apuestas, en esto que me va el pan de cada día… ¿Cómo vamos a cambiar el mundo si nos da pereza luchar por ello?

Por otro lado, me hace gracia leer de grandes tipster que mueven masas “yo espero que al final se imponga el sentido común”, ¡fantástico!. Como no se imponga va a ser divertidísimo. Además, ¿sentido común? ¿En España? ¿Seriously? También es curioso ver a algunas webs de pago fomentar que la gente apueste –cuando primero fomentaron la huelga-. ¡No te pierdas a nuestros tipster que ha logrado 7/8 este finde!, ¡está on fire!, yield del 900%... Claro que siendo una web que te cobra por decirte que apuestan sus “magníficos” Premium y que “gana” dinero cuando tú “pierdes” en las casas, a ellos les interesa que sigas apostando, es su modelo de negocio.

Para terminar, yo creo que al final se impondrá el sentido común y tributaremos sobre “beneficios – pérdidas”, y que sino a la hora de hacer las declaraciones los apostantes se unirán y presentarán una demanda que impida que muchos se declaren insolventes, pero en mi caso prefiero no arriesgarme. Por eso y hasta nuevas noticias sigo en #huelgadeapuestas

viernes, 31 de agosto de 2012

Premios que no entiendo


Ayer a la tarde el fútbol español –Barcelonés- recibió una gran noticia. Andrés Iniesta ganó el premio al mejor jugador del año en Europa. El trofeo me parece bastante feo, pero ese no es el motivo por el que escribo.

Leía esta mañana (aunque lo escribió anoche) a Marcos López haciendo referencia a Drogba, jugador que marcó en todos los partidos determinantes del Chelsea en la pasada Champions, en la que el Chelsea fue campeón. También vienen a mi cabeza nombres como Casillas, Xavi Hernández, Falcao… Y, cómo el Sr. López y muchos otros entrenadores amateurs que tengo el placer de leer gracias a tweeter, me pregunto qué sentido tiene un premio individual en el fútbol moderno.

Por fortuna o por desgracia la evolución del fútbol hace que cada vez las individualidades cuenten menos. Si bien Messi puede decidir cualquier partido, cada vez está más claro que no puede ganarlo todo él solo –ídem con Cristiano-. El fútbol es un deporte de equipo y, además, uno muy peculiar pues se juega con los pies y no con las manos. ¿Qué sentido tiene hablar del mejor jugador? No tiene tanto tirón comercial pero… ¿no sería más lógico hablar de las mejores sinergias?

Por ejemplo, el no-debate Valdés-Casillas. Todos aceptan que el mejor portero del mundo es Casillas, pero si los cambiásemos de portería… ¿Cuánto se resentiría el juego de cada equipo? El Madrid recibiría más goles –o no- pero fijémonos en el Barça, ¿cuánto se resentiría su fase ofensiva –es decir el 65-75% de partido- con un portero cuyo juego de pies es “del montón”? ¿Eso significa que Valdés es mejor que Casillas? No. Significa que el juego de Valdés se adapta mejor al de su equipo de lo que lo haría el de Casillas. Para el tipo de juego del Barça, Valdés es el mejor del mundo.

Otro ejemplo, ayer estaba ayudando en el sorteo todo un Balón de Oro como Fabio Cannavaro. El central italiano parecía un muro infranqueable… hasta que llegó al Bernabeu. ¿Baja forma? ¿Problemas de adaptación? Tal vez para un tipo como Fabio, jugar en Italia bien replegado y cerquita de su área es más conveniente que tener inmensos espacios detrás por la defensa adelantada y tener que correr replegando 35 metros hasta su arco…

En esencia, ¿cómo podemos otorgar un premio individual en un deporte en el que el contexto colectivo tiene tanto peso? ¿Por estadísticas? Ha dado tantas asistencias, ha recuperado tantos balones, ha metido tantos goles… ¿hay alguna estadística que refleje como hace cambiar los esquemas rivales la presencia de Messi o de Cristiano? ¿Tiene el mismo valor meter 10 goles en un equipo que ha metido 100 que en uno que ha metido 50? ¿O un equipo cuya posesión media es del 40% y otro del 70%?

Creo que los premios individuales deberían ser eliminados. Y respecto al de ayer, soy fan incondicional de Iniesta desde que lo vi debutar e iba a Bachillerato (yo), pero como entrenador 70 goles por temporada significa, estadísticamente, empezar todos los partidos 1-0… y eso no tiene precio.
Bienvenido a La pizarra de Sateles, hoy por hoy estamos en construcción pero espero poder ofreceros un buen blog sobre fútbol muy pronto. De momento, nos tendremos que conformar con este cutrediseño pero no juzguéis el libro por su portada, algo interesante publicaré... supongo.