Tener una filosofía está muy bien, una manera de hacer que
te guía, que te orienta, que te diferencia. El problema es cuando esta
filosofía se transforma en un dogma inquebrantable. Entonces te nubla la
visión, te hace perder el norte, la objetividad y te impide mejorar.
No malinterpretemos, yo soy entrenador y mañana empiezo la
temporada y mis jugadores les voy a pedir que mantengan la posesión del balón,
que sumen efectivos al ataque, que junten líneas y presionen. Creo,
sinceramente, que el estilo de juego que más puede acercarse a la perfección es
el del Barcelona. Ahora bien, de allí a decir que es el único y que todo lo
demás es no jugar bien o antifútbol hay un trecho muy largo. Se ha llegado a un
punto en que la idea del Barcelona se ha incrustado en la manera de pensar del
propio aficionado. Hemos pasado del “uii pero hay que meter 2 más porque sino
luego sufriremos…” a “joder, es que defienden con todo” (solo faltaría que los
dejaran pasar).
El otro día el Barcelona estuvo jugando a 40 metros de la
portería de Casillas. Por mucha posesión que tengas al final del día si no
chutas, no marcas y a 40 metros es más difícil que a 16. “¡El Barça jugó bien,
mantuvo la posesión!” me dirán algunos y yo les diré que no. Para mí jugar bien
es cumplir con una serie de objetivos que se “deducen” de tu idea de juego.
¿Logró tener el Barça sus jugadores cerca del arco rival y por delante o a la
misma altura que el balón? NO. ¿Logró el Barça evitar las opciones de gol
atacantes gracias al uso de la posesión como herramienta defensiva? NO. ¿Logró
el Barça tener un buen número de oportunidades de gol? No, porqué 3 no es un
buen número. Entonces si tu juego posicional no se manifiesta, si para marcar
tienes que lograr filtrar un pase a la espalda de los defensores que
aprovecharan tus laterales tras correr ¡70 metros! y encima el rival tiene
diversas ocasiones para sentenciar y lograr un resultado de escándalo ¿cómo
puedes decir que has jugado bien?
No hace mucho pensaba que el Madrid quedaría muy malherido “espiritualmente”
cuando Mourinho marche pues abandonaron su identidad. Pero cada día estoy más
convencido que el Barcelonismo sufrirá un gran revés cuando termine está
brillante etapa. Y es que no se podrá vivir eternamente de los goles de Messi,
los acelerones de Iniesta y la siempre imperturbable calma de Xavi. Y si cuando
llegue el día hay que variar un poco la filosofía, ¿qué pasará?
No hay comentarios:
Publicar un comentario