Ayer a la tarde el fútbol español –Barcelonés- recibió una
gran noticia. Andrés Iniesta ganó el premio al mejor jugador del año en Europa.
El trofeo me parece bastante feo, pero ese no es el motivo por el que escribo.
Leía esta mañana (aunque lo escribió anoche) a Marcos López
haciendo referencia a Drogba, jugador que marcó en todos los partidos
determinantes del Chelsea en la pasada Champions, en la que el Chelsea fue campeón.
También vienen a mi cabeza nombres como Casillas, Xavi Hernández, Falcao… Y, cómo
el Sr. López y muchos otros entrenadores amateurs que tengo el placer de leer
gracias a tweeter, me pregunto qué sentido tiene un premio individual en el
fútbol moderno.
Por fortuna o por desgracia la evolución del fútbol hace que
cada vez las individualidades cuenten menos. Si bien Messi puede decidir
cualquier partido, cada vez está más claro que no puede ganarlo todo él solo –ídem
con Cristiano-. El fútbol es un deporte de equipo y, además, uno muy peculiar
pues se juega con los pies y no con las manos. ¿Qué sentido tiene hablar del
mejor jugador? No tiene tanto tirón comercial pero… ¿no sería más lógico hablar
de las mejores sinergias?
Por ejemplo, el no-debate Valdés-Casillas. Todos aceptan que
el mejor portero del mundo es Casillas, pero si los cambiásemos de portería…
¿Cuánto se resentiría el juego de cada equipo? El Madrid recibiría más goles –o
no- pero fijémonos en el Barça, ¿cuánto se resentiría su fase ofensiva –es decir
el 65-75% de partido- con un portero cuyo juego de pies es “del montón”? ¿Eso
significa que Valdés es mejor que Casillas? No. Significa que el juego de
Valdés se adapta mejor al de su equipo de lo que lo haría el de Casillas. Para
el tipo de juego del Barça, Valdés es el mejor del mundo.
Otro ejemplo, ayer estaba ayudando en el sorteo todo un Balón
de Oro como Fabio Cannavaro. El central italiano parecía un muro infranqueable…
hasta que llegó al Bernabeu. ¿Baja forma? ¿Problemas de adaptación? Tal vez
para un tipo como Fabio, jugar en Italia bien replegado y cerquita de su área
es más conveniente que tener inmensos espacios detrás por la defensa adelantada
y tener que correr replegando 35 metros hasta su arco…
En esencia, ¿cómo podemos otorgar un premio individual en un
deporte en el que el contexto colectivo tiene tanto peso? ¿Por estadísticas? Ha
dado tantas asistencias, ha recuperado tantos balones, ha metido tantos goles…
¿hay alguna estadística que refleje como hace cambiar los esquemas rivales la
presencia de Messi o de Cristiano? ¿Tiene el mismo valor meter 10 goles en un
equipo que ha metido 100 que en uno que ha metido 50? ¿O un equipo cuya
posesión media es del 40% y otro del 70%?
Creo que los premios individuales deberían ser eliminados. Y
respecto al de ayer, soy fan incondicional de Iniesta desde que lo vi debutar e
iba a Bachillerato (yo), pero como entrenador 70 goles por temporada significa,
estadísticamente, empezar todos los partidos 1-0… y eso no tiene precio.